viernes, 6 de julio de 2012

La Muerte, la Doncella y Montalvo





Montalvo está sentado sobre un medio huevo blanco gigantesco

Desde allí se entretiene infantilmente pescando mujeres con un palo

Por la cara que pone parece bastante divertido

(Aunque algunas mujeres den la impresión de estar muy asustadas)

Una vez que las ha pescado son introducidas por su mano dentro de una pecera

Allí se encuentran con seres mitológicos pescados con anterioridad

Tales como el tábano, las anfetas o el mismísimo Adolf Hitler

En menor cantidad también hay sacapuntas derretidos y fotografías de viejas cucarachas]

Aunque con diferencia el animal preferido por las féminas es la langosta

¡Las langostas sólo comen pan!-grita Montalvo

¡Las momias de gato sólo comen pan!-responde una langosta

¡Quiero agua!-dice un bicho

A estas fechas todas las mujeres cabalgan sobre langostas

Desnudas sobre su favorita langosta fosforescente (Montalvo es el Dios del Olimpo)

Son las ocho en punto, hora en la que comienzan a castañear las piernas

Nadie se ha percatado de que todos están consumiendo anfetas, demasiadas

(Las proporcionan los tábanos mediante sus picaduras)

Las langostas están aprendiendo a bailar como Michael Jackson

Es el propio Michael quien da la clase a ritmo de su música

Su música lo ensordece todo, Michael Jackson también habita en la pecera

En una esquina lejana Hitler toca la guitarra mientras canta dulcemente en alemán

Convoca  a una gran cantidad de mujeres que acuden enloquecidas al concierto

(Las mujeres prefieren a Hitler)

(Las langostas prefieren a Jackson)

Entretanto Montalvo enciende su mechero y lo acerca al huevo

El gigantesco medio huevo blanco chorrea de grasa, cada vez más blando

¡Milagro!-exclaman todos

Todos menos Montalvo, que se limita a cambiarlo por otro y seguir observando

Untados de grasa por completo, se resbalan y gritan, creando confusión

Jackson se ha resbalado y tiene una pierna rota

Las langostas ya no obedecen a las mujeres, sólo quieren devorar la grasa

Hitler ha dejado de cantar y ahora está muy nervioso, se saluda a sí mismo y grita

(En todas direcciones)

Los tábanos se muerden con rabia entre ellos

Las mujeres lloran desconsoladamente

Si lo llego a saber no quemo el huevo-se lamenta Montalvo-

Coge la pecera y vacía su contenido por el fregadero

Es la última vez que le pregunto a Mondrian para qué sirven las peceras-sentencia Montalvo]

Una vez vaciada piensa en utilizar la pecera para preparar sopa

Pero aún no tiene los ingredientes…

domingo, 12 de febrero de 2012

Paseo matutino


Hoy he visto
A las pequeñas pijas bajo el sol marítimo
Con sus abrigos pijos
Sus acentos pijos
Sus ojuelos pijos
Sus problemas pijos.

Hoy he visto
A los niños locos bajo el viento marítimo
Con sus patinetes locos
Sus voces locas
Sus madres locas
Sus impulsos de puro loco.

Hoy he visto también
Allí, sentado sobre mi bici
Al perro loco del apocalipsis
Con sus ojos blancos y su boca blanca de arena
Con la cabeza de un Buda redondo
Echándonos un pulso entre los chiringuitos.

Allí está todas las mañanas cuando me acerco
El viejo perro loco
Esperando indiferente
Con sus ojos blancos y su boca blanca de arena
Siempre me guiña un ojo
Pero nadie más lo ve.

lunes, 11 de abril de 2011

Un día en el conservatorio Vol. II - Parte 1


El manto de neblina se iba densificando conforme me acercaba al antiguo edificio en ruinas. En el suelo pisaba cada vez más escombros, señal inequívoca de que -si hubiera podido ver algo a más de quince centímetros de mi nariz- estaba por fin andando sobre los restos de la antigua ciudad del emperador. Llevaba más de cuatro meses luchando contra los elementos de la selva: dejando aparte la humedad casi constante al 99%, al principio del viaje hube de cruzar el pozo de arenas movedizas que delimitaba la frontera del país, luego vinieron las lianas de Warwick, el oráculo de Xoana la sacerdotisa oscura, el desfiladero de las serpientes, e incluso pernocté una noche en el poblado de los muertos y salí victorioso de un enfrentamiento a vida o muerte con Balahir -el gigante aparente-, como para ahora no poder contemplar el fin del camino.

Después de media hora, un zumbido de insectos celebró mi llegada a las puertas del Templo. El canto de los insectos parecía tener la propiedad de despejar parte de la niebla y ahora podía distinguir detalles del edificio. Era un enorme cubo de cemento agrietado y semiengullido por las lianas de la selva, las paredes parcheadas de líquenes chorreaban humedad y de entre las grietas de vez en cuando salía, nervioso, algún pequeño lagarto multicolor que engullía un insecto y volvía a desaparecer. La puerta principal tenía aspecto de llevar muchos años abierta, y sobre ella una inscripción en lengua muerta advertía al viajero -presumiblemente- de lo que podía encontrar al franquearla.

Comencé a subir los desgastados escalones de piedra que me llevarían al interior del edificio y cual no fue mi sorpresa al tropezar en ellos con una cantimplora de aluminio. Vacía y abollada, pero lo suficientemente brillante como para suponer que no llevaba allí demasiado tiempo. Probablemente una vez flanquease el umbral no estaría solo.

jueves, 10 de marzo de 2011

Desaparecer


A las tantas bajo cubierta, después de haberte escondido como una alimaña por los pasillos sórdidos de los traicioneros pingüinos de madera que escupían pelotas de fieltro hindú (durísimo) a velocidades supersónicas. Pasando la madrugada a la fuga con T.J. Lawrence conduciendo el camión robado de la cabina de cristal, el pelucas en chándal al lado y la zorra fina de turno recostada indolentemente en el asiento de atrás. Sin un duro en el bolsillo, sin ganas de seguir con esto ni un minuto más y observando el láser verde perderse muy alto en el cielo, reflejado en la parabólica. Una noche más apretándole las garras al demonio angustiado de las gotas grises, imaginando que la única guapa de verdad llevará ya tiempo dormida. Preparando a destiempo el siguiente combate en el vértice siniestro del alba. Harto de todo y de todos. Deseando desaparecer.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

El Testamento Político de Hitler


En el césped verde, el tábano rojo de anfetas estaba con Hitler

Hitler mientras chillaba (lo normal cuando te pica un tábano)

Aunque en verdad lo que deseaba era cagar

A su lado Himmler y Hess le abanicaban con sus pistolas

(para que se le pasase el dolor)

Hitler tenía la cabeza metida en una fuente gigantesca de patatas fritas

Las masticaba con fruición

“Después de probar estas patatas bien podría uno suicidarse” dijo el Führer

Pero en realidad lo único que hizo fue aplicarse más anfetas mediante el tábano

¿El tábano es un insecto o un bicho?-Se preguntaba Hitler

-¡Un insecto!-constestó Himmler

-¡Un bicho!-contestó Hess

-Desde luego un superhombre nazi no parece-concluyó Don Adolfo

El tábano tenía la esvástica impresa en el caparazón, nada parecía importarle

Pero dijo en voz baja: “Soy un supertábano nazi”

Mientras tanto Hitler defecaba a la vez que daba volteretas (con los pantalones puestos)

Pasado un rato dijo: “Ahora me siento mucho mejor”

El olor que despedía el Führer atrajo a muchos más tábanos, una familia entera

Todos comenzaron a picarle y Hitler no paró de temblar hasta el infarto

Rápidamente Himmler extrajo el músculo cardíaco, de esta forma seria evitado

“Ahora me siento mucho mejor” repitió Don Adolfo

Trocearon el corazón y se lo dieron a comer a los tábanos

Al olor de este alimento acudieron más, formaban ya un escuadrón

El enjambre formaba una cruz gamada en el cielo

Hitler hizo su saludo, que de inmediato le fue devuelto por todos los presentes

Incluso por los sucios tábanos

“Ahora me siento mucho mejor” continuaba diciendo

Estamos ya hartos de oír lo mismo, replicaron Himmler y Hess y comenzaron a disparar

(contra él)

Hitler explotó como consecuencia de los impactos de bala

Resulta que el gran dictador era simplemente un muñeco hinchable

(¡Lo que se hubieran ahorrado con desinflarlo a tiempo!)

Los tábanos de inmediato se lanzaron a por Himmler y Hess como represalia

Ellos habían abatido a su dios (todo el mundo sabe que Hitler es el dios de los tábanos)

Murieron rápidamente bajo el efecto de mil millones de picaduras (aguijonazos)

Cuando todo pasó, el verdadero Hitler salió de detrás de un paragüero

Rió por todo lo que había visto y marchó a su búnker a comer espaguetis

Allí le esperaban el verdadero Himmler y el verdadero Hess, que estaban estudiando

(la tabla periódica de los elementos)

¡Rubidio, Cesio, Francio!-exclamaban en voz alta

Tomaron el almuerzo y luego un café

Se lo habían pasado muy bien.



De La Profecía de Humwawa, 2004

jueves, 14 de octubre de 2010

Corpus Christi


Cuando llegaba el día del Corpus Christi todos los años, Rómulo siempre cerraba la herrería una hora antes para poder acudir a la celebración. Aunque no existiera en el calendario, en el pueblo todos sabrían cuándo había llegado el momento: nada más despuntar el alba todos los jueves de Corpus la plaza antigua amanecía cubierta por una espesa niebla azulina que bajaba de las montañas durante toda la noche y se iba deshilachando paulatinamente por las calles conforme avanzaba la mañana; dejando a su paso un inconfundible reguero de humedad y olor a lirios marchitos que asustaba a los niños y cuya forma de dispersarse durante las primera horas tras el alba era interpretada por las matriarcas para pronosticar la fortuna del año próximo.

Él y el resto de paisanos estaban ya apiñados en el anfiteatro de la plaza antigua antes de las doce, comiendo las habas crudas que para la ocasión se vendían en improvisados puestos callejeros mientras esperaban a que llegase la procesión y se produjera el milagro, y es que, si esta era la fiesta más importante en todo el calendario se debía a que era la única oportunidad de ver a Jesucristo que tenían labradores, barberos y mendicantes, amén de otras personas humildes, desde que en el siglo XI se apareciera el día de ánimas ante todo el pueblo durante la guerra de las tres naranjas para lanzarle a las tropas enemigas cochinos enfermos de rabia y porfiria.

Como cada año, a las doce los mozos ya habían despejado los restos de neblina azul a base de prender cartuchos de pólvora cuando los primeros miembros de la sacra comitiva comenzaron a hacer su entrada. El orden no había cambiado desde que pudiera recordarse: primero figuraba siempre la cofradía de hombres diminutos, ataviados con levita y monóculo y portando el estandarte negro que escuetamente anunciaba la procesión con la leyenda “Corpus Christi”, imbuidos de un aire tan ceremonioso que en muchas ocasiones llegaba a resultar ridículo. Detrás aparecía el desordenado cortejo fúnebre de los enmascarados, los arlequines y las plañideras de Momo, encargados de esparcir por las calles la ceniza de abedul que había quedado en los hogares tras el invierno. Tras ellos desfilaban los archimandritas barbados, que con sus báculos y medallones sólo rivalizaban en opulencia –aunque ciertamente no en seriedad- con el alegre cuerpo de pífanos del Rey, venidos desde la corte luciendo la librea verde de gala especialmente para la ocasión. Todas estas secciones pasaron ante los ojos de Rómulo antes de que la plaza comenzara a notar la sorda presencia de las matriarcas. Rodeando a la custodia a modo de guardia de honor, vestidas de luto y cubiertas por un velo translúcido de los pies a la cabeza, las matriarcas escoltaban a los dos animales que iban tirando del carro solemnemente: la yegua rellena de cera y la cebra artificial.

La custodia primitiva había sido destrozada durante la guerra por una bala de cañón que nadie pudo encontrar nunca y la actual la labró Zoilo el negro después del conflicto, repujando y dorando el metal de las corazas de cinco paladines hermanos que murieron defendiéndola ante el altar mayor de la iglesia. Desde que lo escuchó siendo un niño, Rómulo no había olvidado que las almas en pena de los caballeros habían quedado para siempre ligadas al acero y que ahora vigilarían la Sagrada Forma hasta el día en que el Juicio Final les relevase de su cometido.


Dedicado a la Bella Milita.

martes, 12 de octubre de 2010

Innecesario Nocturno


Copular con el marfil y más aún con las estrellas
Copular con el agua gota a gota, penetrar en el rizoma
Copular de noche cerrada, lamiendo el óvalo opalino de la Luna...

Precipitar el fornicio de un millar de pájaros exóticos
Atomizar el orgasmo del silencio más sonoro
Violar el viento y eyacular las mareas, pintadas de acuarelas sepulcrales...

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Orugar el pináculo de todas las procesionarias
Horadar los pámpanos y las cepas de pálpito seguro
Galvanizar un horizonte de carne y de blancura...

Extasiar lentamente la colmena desde adentro
Perfundir tu cúpula, pálida entre el vértice y la espalda del ropero.

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Copular el añil y el dálmata argentino
Fornicar sin coartada incluso el aluminio más eléctrico

Copular de pura luz hasta con las farolas de la calle
y follarte a la vida misma, y también a las latas de Coca-Cola en el asfalto.


martes, 6 de octubre de 2009

sábado, 15 de agosto de 2009

Fragmentos y revelaciones del día lunar


Cuando cambien los tiempos la ciudad será un océano de pájaros secos

Todos habrán decidido separar la cabeza de sus cuerpos y echarse a dormir

Muchos estarán anestesiados, o pletóricos de morfina y cáñamo

Otros habrán ingerido tornillos (para convertirse en robots)

Serán desconocidos incluso para ellos mismos y sólo podrán abrir y cerrar la boca

Mecánicamente, sin pronunciar un sólo sonido

Porque el habla será devuelta al mar, e incluso la ola más pequeña podrá decir orgullosa:

Excavo, buscando conchas

Así serán los habitantes de la ciudad escondida

De los que traemos ahora un mensaje, grabado en engranajes de piedra:

"...A veces el diablo se pasea por aquí: Saluda, Ora y finalmente Explota

Las alcantarillas entonces revientan de tanto café y todos mueren infantilmente

Las calles son un mar de sangre, vísceras, y cercenadas cabezas que sonríen

Una inmediata lluvia de pétalos de escarabajo dulcifica el panorama

Hacen garrapiñadas con los escarabajos, caramelizan sus caparazones

Ese alimento les da fuerzas para volver a nacer

Y así una vez, y otra, y otra..."





De La profecía de Humwawa, 2004

martes, 11 de agosto de 2009

Un soneto me mandó a hacer Fran


Y eso hice. Subía la nota finalis punto y medio si era satisfactorio y lo conseguí :-)


Soneto I


Piano y partituras dejo a un lado

para la confección de este soneto

cadencioso y musical os lo prometo,

unos catorce versos bien rimados.


Manso cual Prometeo Encadenado

me entrego a la tarea sin aprieto

feroz caza del verso y el cuarteto

en pos del punto y medio precisado.


Déme Erato lo que Mneme no costea,

generoso incremento de la nota

por medio de esta breve melopea.


Como el pez que está fuera de la bota

alcance yo la meta que él tantea

pasando esta prueba sin derrota.



La primera versión fue publicada en El Mandarín de los olivos el 06/05/09

domingo, 9 de agosto de 2009

Historias Bíblicas


Querido lector/a:

La siguiente entrada es una deformación satírica y desvergonzada de un pasaje del Antiguo Testamento que trata de aunar la verosimilitud propia de la modernidad con un tratamiento sarcástico de los hechos. Por si no fuera poco, encima la realización técnica es premeditadamente pobre, por lo que te ruego que si crees que puede herir tu sensibilidad no sigas leyendo y que deseches la inútil opción de dejarme algún comentario integrista asegurándome que arderé en el infierno por esto o que hago llorar a Jesús y similares. Si por el contrario estas cosas no te afectan e incluso las disfrutas, adelante.

(El que avisa no es traidor)

Versión canónica:

De allí partió Abraham a la tierra del Neguev, y acampó entre Cades y Shur, y habitó como forastero en Gerar.Y dijo Abraham de Sara su mujer: Es mi hermana. Y Abimelec rey de Gerar envió y tomó a Sara
. 3 Pero Dios vino a Abimelec en sueños de noche, y le dijo: He aquí, muerto eres, a causa de la mujer que has tomado, la cual es casada con marido. 4 Mas Abimelec no se había llegado a ella, y dijo: Señor, ¿matarás también al inocente? 5 ¿No me dijo él: Mi hermana es; y ella también dijo: Es mi hermano? con sencillez de mi corazón y con limpieza de mis manos he hecho esto. 6 Y le dijo Dios en sueños: Yo también sé que con integridad de tu corazón has hecho esto; y yo también te detuve de pecar contra mí, y así no te permití que la tocases. 7 Ahora, pues, devuelve la mujer a su marido; porque es profeta, y orará por ti, y vivirás. Y si no la devolvieres, sabe que de cierto morirás tú, y todos los tuyos.

8 Entonces Abimelec se levantó de mañana y llamó a todos sus siervos, y dijo todas estas palabras en los oídos de ellos; y temieron los hombres en gran manera. 9 Después llamó Abimelec a Abraham, y le dijo: ¿Qué nos has hecho? ¿En qué pequé yo contra ti, que has atraído sobre mí y sobre mi reino tan grande pecado? Lo que no debiste hacer has hecho conmigo. 10 Dijo también Abimelec a Abraham: ¿Qué pensabas, para que hicieses esto? 11 Y Abraham respondió: Porque dije para mí: Ciertamente no hay temor de Dios en este lugar, y me matarán por causa de mi mujer. 12 Y a la verdad también es mi hermana, hija de mi padre, mas no hija de mi madre, y la tomé por mujer. 13 Y cuando Dios me hizo salir errante de la casa de mi padre, yo le dije: Esta es la merced que tú harás conmigo, que en todos los lugares adonde lleguemos, digas de mí: Mi hermano es. 14 Entonces Abimelec tomó ovejas y vacas, y siervos y siervas, y se los dio a Abraham, y le devolvió a Sara su mujer. 15 Y dijo Abimelec: He aquí mi tierra está delante de ti; habita donde bien te parezca. 16 Y a Sara dijo: He aquí he dado mil monedas de plata a tu hermano; mira que él te es como un velo para los ojos de todos los que están contigo, y para con todos; así fue vindicada.

17 Entonces Abraham oró a Dios; y Dios sanó a Abimelec y a su mujer, y a sus siervas, y tuvieron hijos. 18 Porque Jehová había cerrado completamente toda matriz de la casa de Abimelec, a causa de Sara mujer de Abraham.

Versión irreverente y postmoderna.

"Bueno, esto era Abraham que llega con Sara, su mujer, a la ciudad de noedonde. Entonces Sara estaba mu buena y el Rey de noedonde se la quería follar, y como era un chaval educado que hacía las cosas bien fue y le dijo al tipo que iba siempre con ella (o sea, a Abraham) "Oye tú, cuxame, esa es tu novia? Es que ma gustao pechá. Y Abraham, que era un poco idiota (aunque luego se verá que no tanto) le dijo: "¡Que va!, ¿novia yo? no hombre es...es... es mirmana, mirmana ahí to normal tú" Y entonces el Rey contestó: "pos que me la sumben al Palacio, que esta es pa mí" . Total, que esa noche el Rey soñó que se le aparecia Yahvé y le dijo Túuuuuuuu eriksatiiiiiiiii, ten cuidao que esa judía es mi sierva y es en verdá la mujer del otro, que por cierto es mi profeta. Como te la sumbes estarás pecando contra mi pueblo elegido y entoe gorveré y lanzaré rayos sobre tus cosechas y mataré a tus animales y te daré por culo tanto cuanto pueda. De hecho a partir de ahora todas las mujeres de tu palacio son estériles, ¡Ea!, qué te parece, ¿eh?


Total, que al día siguiente el Rey se despierta ahí con to los sudores escuchando el eco del último "¿eh?" de Yahvé con reverb ¿Eh? ¿eh? ¿eh? ¿eh? y dice: "Menos mal que todavía no me la he sumbao" y hace que llamen a Abraham, y le chilla to enfadao: "¡¡Hijoputa, qué coño haces?!! ¿No me dices que esa tía era tu mujer ni que tu Dios es un jodido psicokiller entrometío? ¡Macho, que menudo susto me he llevao por tu culpa, estarás contento jodido embustero"

Entonces Abraham que estaba ahí to normal fumándose un cigar le contesta: "Bueno, embustero embustero no, lo de que es mi hermana era verdad, pasa que a lo mejor te tendría que haber dicho antes que estoy casado con ella y hemos tenío ya hasta chiquillos"

-¡No me jodas! - dice el Rey contrariado

-Sí-dice Abraham

-¡Venga ya!, que te has casao con tu hermana?-dice el Rey

-...pos...sí, en mi pueblo es to normal, no te creas que nos sobran las sorras tú-dice Abraham

- ¡Pero tíoooooooo! -dice el Rey

Total, resumiendo (sigue diciendo el Rey). Que tú te puedes casar con tu hermana y follártela y tener hijos incluso que no páa ná, pero si yo un día la veo por la calle y la tía me mola y sin saber que es tu mujer trato de ligármela entonces viene tu Dios y me jode la vida. ¿Qué alegría, no?

Pues sí, algo así- dice Abraham

¡Macho, yo de mayor quiero ser judío!-dice el Rey.

Jajaja, joer, pues si eso te parece fuerte menos mal que no te he contao de Lot-dice Abraham

¿Lo de Lot? ¿Quien cojones es ese? -pregunta el Rey

Ese es uno...yo na más te digo que tiene churumbeles que no se sabe si son sus hijos o sus nietos

(Ver referencia)

¡¡¡Te cagas!!! - exclama el Rey

Bueno (sigue diciendo el Rey) estais todos locos, pero vamos a hacer una cosa: Yo te doy un rebaño cabras, unos leros, unas vaquitas, un terrenito incluso pa que te instales y tú le dices a tu Dios ese que aquí no ha pasao ná, hace?

Hace -dice Abraham (y entonces, a modo de señal, todas las mujeres del palacio volvieron a ser fértiles)

Salen de allí con todas las riquezas y entonces Sara, que hasta ahora había estado callada, va y le dice:

Abraham, ereh un cabrón. En Egipto hiciste lo mismo, (Ver referencia) más que mi esposihermano pareces mi chulo, has visto que el truquito funciona y a explotarlo, ¿no? Pos que sepas que allí Yahvé no se apareció a tiempo y el Faraón sí que me folló.

¿Y qué? - pregunta Abraham

Que la tiene más grande que tú - dice Sara

Cállate y tira p´alante, zorra- le contesta Abraham


Esta entrada, aunque por motivos diferentes, está dedicada a Mila y a Bragado y fue publicada originalmente en "El Mandarín de los olivos" el 04/05/2009

viernes, 7 de agosto de 2009

El gallo Matías



¡Tío! ¡Las fresas!...¡Las putas fresas!, me acabo de dar cuenta de que llevan todo el día bailando y jugando al billar fuera de la taza y eso que, sin ir más lejos, ayer estaban sobre el trampolín, saltando adentro desde abajo cuando pude salir a echarles un ojo.

¡No lo entiendo, joder! ¡Si coloqué un cepo para que no escaparan y además recién había terminado esta mañana de introducirlas por fuera antes de empezar a ponerlas una a una bien separadas en fila india al ir a sacarlas, metiéndolas dentro con mucho cuidado, juntitas para echarles el azúcar, y obviamente, para eso tenían que estar fuera de la taza haciendo un semicírculo, o dicho más claramente, en el interior de la misma!

Lo creas o no, no te diría esto si no fuera porque en realidad en ningún momento esta mañana ellas por su cuenta se atrevieron a saltar desde el borde del recipiente cuando empecé a empujarlas con cuidado, tratando de que saliesen despedidas hacia adentro para conseguir echarles el azúcar sobre sus seis cabezas… ¡Cosa que habría hecho con gran satisfacción si hubieran estado metiditas allí sin salirse como le correspondería a unas simples fresas provincianas de la capital y no como si fueran un circo de pulgas, coño!

En fin, ahora las muy bastardas están todas dentro durmiendo, salvo las que se escaparon al mediodía a hacer la ronda nocturna, es decir, las seis que había antes en la taza, o sea, todas, y ya de ahí no hay quien las saque ni con pegamento. ¡Fíjate para lo que sirven los postres tú!

martes, 4 de agosto de 2009

El mito romántico de Orfeo




I.

Cae la tarde

Chanquete sale del cañaveral

Viene de nadar en el gran río negro (aunque él ha viajado por todo el mundo)

En Líbano conoció al carpintero negro, que le enseñó a levitar.

En las Aleutianas conoció al inuit negro, quien le mostró cómo pescar /los peces negros.

En Idaho estuvo solo

Y en el África negra cantó con los wagogos sus alegres ritmos negros.

Viene empapado del cañaveral. Allí ha dejado el medio huevo gigantesco y la caña, las fotos, el sacapuntas, las cucarachas, el testamento...

(Mientras en el cielo gris se observa un astro rojo que charla distraídamente con Hitler)


II.

Al mediodía Orfeo muságeta sopló por su nautilus y el silbido convocó una gran cantidad de mujeres

(bajitas, altas, rubias, morenas, gordas, delgadas, cuerdas, locas, tontas, tontas, tontas, tontas...)

Comenzaron inmediatamente a celebrar a Venus a su alrededor pero a él le apeteció dejarlas a un lado e irse a nadar al río

Se ha pasado allí la tarde y ahora

ellas

ya

no

están.

(Gracias Chinaski)


III.

Cae la noche y él que
ha viajado por todo el mundo, conoce el cañaveral, e
hizo amistad con el carpintero, el wagogo, el inuit...
ahora descansa solo con un quinto de Chivas.

pero en el cielo Hitler está despierto, sentado
sobre la Luna plateada y desde allí, sonriente
le dice:

"No
te
preocupes
amigo
porque
ellas...


...volverán"



Publicado en El Mandarín de los olivos el 30/03/09

Epílogo




Todos estos versos caben dentro de una esfera

Allí estaban todos cuando yo decidí asomarme

Con la ayuda de una caña de pescar saqué algunos

(Los más dóciles, incautos)

Los puse por aquí y les pegué algunas chinchetas invisibles

Tras la lectura mi deseo es que sean liberados

(Y devueltos a su lugar de procedencia)

Espero que alguien se encargue de eso

Gracias por adelantado

Punto y final

.


(De La profecía de Humwawa, 2004)

Mozart: The True History




Mozart realmente no murió. En 1.791 le asediaban los acreedores, le dolían las muelas, la gente no le dejaba en paz con Réquiems y con cosas, por la noche le lloraban los chiquillos y se había dado cuenta de que su esposa Constanze ya no le quería y además era subnormal profunda. Bueno, de eso último se había dado cuenta el mismo día que la conoció, pero eran ya demasiados años aguantando las mismas tonterías e incluso él tenía un límite. Así que decidió matar una bandada de pájaros de un tiro y fingir su muerte, de este modo su esposa y él podrían separarse una época en la que no existía el divorcio y comenzar una nueva vida en otro lugar, lejos de tantos problemas.

Dicho y hecho, se echó harina en la cara para parecer enfermo, se acostó, se puso estiércol en los pantalones para oler mal y empezó a decir chalauras pa que pareciese que deliraba. Su mujer (que estaba en el ajo) decía llorando como una loca a todo el mundo que Mozart se iba a morir de un momento a otro, compró cirios y tinte negro para la ropa, además convenció a un médico para que hiciera también el paripé y llegado el momento extendiera un certificado de defunción, todo a cambio de un reloj de oro que Van Swieten había regalado a Mozart hacía un par de años.

Pasados unos días enterraron en la fosa común más barata del cementerio un pelele relleno de estiércol cuando más llovía (pa que no fuese mucha gente y los masones no se coscaran) y él se mudó a Venecia, se dejó la barba y montó una heladería llamada Il Papageno junto a una dársena de góndolas donde pasaban guiris cada dos por tres y se hizo de oro. Como le iban bien las cosas contrató a una ninfulilla -que poco buena que estaba la maldita por cierto- para que le ayudase como dependienta, se la terminó beneficiando (previsible), se enamoraron y se casó con ella. Tuvieron cinco chiquillos, que le salieron pelirrojos nadie sabe por qué.

En su tiempo libre siguió componiendo como hobby y las obras se las mandaba por correo a Papá Haydn -que era de los pocos que aparte de su mujer estaban enteraos del asunto- bajo el pseudónimo de "El papá de los helados" para que las publicase como propias. A él le daba igual que Haydn se aprovechase porque total, ya había comprobado que la música no le había hecho rico y los helados sí y a saber donde habrían acabado esas obras si las hubiese dejao guardás to normal en un cajón. Estaba la opción de publicarlas en Italia como aficionado, bajo su nueva identidad de Luigi Pietrobonni, pero que esa música era de un aficionado no se lo iba a creer ni su puta madre y mejor no tentar a la suerte con lo tranquilo que vivía ahora.

Al final amplió el negocio y terminó vendiendo también piruletas, horchata fresquita, limonada y globos con forma de unicornio durante los carnavales, aparte del combinado típico "bocadillo de salami+lata de refresco por media corona" para los obreros y los muchachos que volvían de marcha a las siete de la mañana. Con 99 años y tataranietos en el mundo se jubiló.

En 1858 (tenía entonces 102) dijo una mañana de mayo que se iba a coger coquinas a la playa y ya no volvió jamás. Dicen que una sirena se enamoró de él viendo su reflejo en el agua y se lo llevó para siempre a su reino submarino, aunque no creo yo que un hombre con 102 años esté como para enamorar muchas sirenas.

Y eso es todo, amigos

Anexo: El Réquiem lo terminó un macaco albino llamado Würfel que era aparte de mascota el copista habitual de su música (Süssmayer de hecho afirmó posteriormente que no había visto a nadie sacar particellas tan rápido como a ese maldito mono, algo que a Salieri le provocaba tal envidia que planeó envenenar al pobre simio, pero finalmente no lo llevó a cabo)

Cuando Joseph Haydn murió comenzó a enviarle sus óperas a Rossini y sus no-óperas a Beethoven. Cuando murió Beethoven dejó de componer no-óperas y dedicó ese tiempo a investigar los diferentes tiempos de cristalización del caramelo según el azúcar que se emplee en su elaboración y a sacar helados con sabores de frutas tropicales.

Leído en COLLADO,J. "Vida y aventuras de Würfel el macaco", Publicaciones Eriksati S.A., Málaga, 2009.



Publicado en El Mandarín de los olivos el 28/07/09

La Historia del Rey y el Príncipe Pececito



Érase que se era, en un reino muy lejano, un Rey. Este Rey sólo había tenido una hija y era ya anciano, por lo que necesitaba casarla con algún apuesto príncipe para asegurarse que alguien ocuparía su lugar cuando faltase, por lo que convocó un concurso al que invitaba a todos los jóvenes de sangre noble que estuvieran interesados en casarse con la Princesa (a la que llamaremos Margarita para salvaguardar su verdadera identidad). Las pruebas para conseguir la mano de la princesa eran secretas y le serían reveladas individualmente a cada joven según riguroso orden de llegada.

Llegó el día del concurso y a las diez de la mañana llegó el primer aspirante, que no era otro que el príncipe Erizo llegado del lejano reino de Erizolandia. Pasó a la cámara de la princesa y allí estaba Margarita con su padre, esperándole.

-Hola, buenos días. Soy el príncipe Erizo, un placer. ¿Qué tengo que hacer?
-Has de coger a mi hija y follártela por las orejas si quieres casarte con ella - ordenó el Rey

Ni había terminado el Rey de pronunciar la frase cuando ¡Pim pam pum! el príncipe Erizo raudo y veloz se había follado a Margarita por las orejas.

¡Estupendo, que pase el siguiente! - pidió el monarca

El siguiente era el príncipe Dragón, venido del remoto reino de Dragolandia.

-Hola, ¿que tal?. Soy el príncipe Dragón, mucho gusto. ¿Qué he de hacer?
-Si algún día quieres gobernar este reino tienes que coger a mi hija y follártela por la nariz - indicó el Rey

Antes de que se pudiera decir "pescado frito" ya había cogido el príncipe Dragón a Margarita y ¡ZAS! se la había follado siete veces por la nariz.

¡Magnífico, el siguiente por favor! - anunció el Rey

Se abrió la puerta y entró el último joven que se había presentado a la prueba. Se trataba del príncipe Pececito, que acababa de llegar después de un largo viaje desde Pececitolandia.

-Hola, ya llegué. Soy el príncipe Pececito, encantado, ¿En qué consiste la prueba?
-Si de verdad pretendes demostrar tu valía tienes que coger ahora mismo a mi hija y follártela por los pelos-ordenó el Rey.

-¿¡Por los pelos!?.Usted es un viejo degenerado. Y si su hija es la fulana pringosa que está ahí encima de la cama sangrando por la nariz sepa que no la pienso tocar ni con un palo. Y ahora, si no les importa, me vuelvo a mi reino de gente NORMAL.

-¡Por fin alguien sensato y decente!- exclamó jubilosamente el anciano monarca- ¡Tú te casarás con la princesa y serás el heredero al trono!

El príncipe Pececito aceptó, se casaron, y todos fueron muy felices durante el resto de su vida. Claro, que antes hubo que darle una buena ducha a la princesa.



Publicado en El Mandarín de los olivos el 01/12/08

Ejercicio específico en lengua muerta




(Grave, muy lentamente)

Icio

Daltadífi suahode, coepri aónimei


Gúnra, Nom

Polcúmficos, Nom

Ilesa, Nom


Lesla manceil, Cílpriuna Omrieer

Moeos plucibtivom, Cordgionceo Sereortam

Tocrátalan, Eriortaes Moi


Sitrápides, Esnelicsa

Olut, Toc; Menu Ipsiaran Dei

Dete bes, Lunigi Upriortu


Hersalomrt Eume, Sinman Ahive in Se

Eidóxcin Igae, Aminortam




(De La Profecía de Humwawa, 2004)

Primer Milagro de Raban Maur


Hubo una vez un hombre que se aburría mortalmente porque estaba solo. Un día, harto de tanto aburrimiento, decidió buscar una compañera, es decir, una mujer. Después de observar y analizar cuidadosamente a su alrededor llegó a la conclusión de que para obtener lo que deseaba lo mejor sería colocar en la acera frente a su casa una caja de cartón del tamaño de la mujer ideal y esperar -acechando desde la ventana- a que ella pasara por allí y se metiera dentro por su propia voluntad.

Al cabo de un rato aún no había pasado ninguna mujer, pero sí que lo hizo Raban Maur -monje cristiano del s. IX- a quien le pareció que una caja abierta en plena calle era algo muy obsceno, por lo que la cerró y se marchó. Nuestro hombre, tras comprender que si la caja permanecía cerrada ninguna muchacha podría entrar, salió para volver a abrirla por su parte superior. Al hacerlo, inexplicablemente, encontró dentro una nota que rezaba:

«Kuang-tse señala que una mujer hermosa que da placer a los hombres sólo sirve para asustar a los peces cuando se zambulle en el agua»



De la serie Los milagros de Raban Maur, 2008

La Historia del Nomeolvides


Dicen que cuando Dios creó el mundo y sus cosas (a saber: animales, plantas y cosas) empleó el último día en nombrarlas a todas en los diferentes idiomas que existirían en breve. Así, de esta guisa se paseó por todo el mundo nombrando ceremoniosamente a sus creaciones según le parecía a él, verbigracia: (versión traducida únicamente al castellano) “Tu serás el león y serás temido por las demás criaturas de la sabana” “Tu serás el roble y serás el más noble de los árboles” “Tu serás el dragón y no existirás” etc., cuando ya caía la noche y Dios con su trabajo hecho volvía para descansar a los cielos, no reparó en una pequeña, casi insignificante florecilla, que había sido olvidada y le suplicaba con un hilo de voz: “¡No me olvides, no me olvides Señor!”

Por suerte, en el último momento Dios pudo escucharla gracias a que sus superpoderes incluían superoído y se dijo: “¡Vaya, he estado a punto de cometer un grave error! ¡Menudo creador de pacotilla estoy hecho!”

Asi que, mansamente, se volvió hacia la florecilla y exclamó:

-¡Se supone que las putas plantas no podíais hablar!- y acto seguido la fulminó con su rayo destructor megapoderoso.

Desde entonces esa especie no existe y a la flor que llamamos “nomeolvides” es otra planta completamente diferente ...¡y a saber por qué se le llama así!



Publicado en El Mandarín de los olivos el 19/09/08

Homenaje Rocoso


“Caigo por un túnel estrecho y ancho a la vez. Vértigo infinito. Miro a los lados y veo que me acompañan el Capitán Pescanova y Cruz de San Telmo. Están ausentes, como si no perteneciesen al mismo universo que yo.

-¡¡¡No lo hagas!!!¡¡¡ Yo nunca me arrepentí!!!-Dice Cruz

-Lo siento pequeña. Es tarde. Sólo nos queda la fe

- Mi fe no es más que una mancha oscura en el brazo. Es todo lo que quedó de ella y lo sabes

De las paredes del túnel comienzan a dispararnos cañones láser, como si las últimas palabras hubiesen activado algún mecanismo desconocido. Esquivo los rayos de luz verde saltando de un lado a otro. La caída se precipita. Cada vez tengo menos tiempo. Clavo mis ojos en el láser que finalmente me golpea, dejándome inconsciente por un momento... Cuando despierto estoy sólo en mitad de un patio gris. Al fondo hay un muro acompañado de un torreón de color verde ondulante. Es la antesala al castillo del Dragón.

-¡Cura!- Grito

Y aparece el cura-mago Elohim

-Has perdido, moreno. No podrás volver a usar tu antiguo nombre.
Ahora eres
Haar’ flaag y tu misión será acabar con el dragón y liberar a la princesa.

-¿Sin armas?-pregunto

-Renunciaste al Wakizashi. Además ya no sería justo. Pero podrás usar el boken megapoderoso, Kerux, y hacerte digno del Pueblo de Dios. Debes partir

Me encamino hacia el torreón. Entro por la gran puerta de metal con grabados órficos de fondo. A ambos lados altísimas estanterías repletas de velas encendidas. Y el suelo de madera. Continúo hasta el final. En el centro octogonal confluyen ocho pasillos. Cada pasillo es una rama del saber que no me detuve a aprender en el pasado. Algo me angustia, me atenaza, me convulsiona. Pero no le hago caso.

Por uno de los pasillos se acercan Coyote Mudo y el Caballero de las Siete Lunas riéndose como locos, to borrachos. Les pregunto como puedo llegar hasta el Dragón

-¿Er Dragón? Eze lo que é eh un homosesuá, vaya, será que no l´abré vih’to vese hasiendol‘omosesuá –responde el Coyote entre carcajadas

-Shhhhhh, tuuuuuu, ¿Qué dis´er tio? ¿Er tio dise Dragón? Po yo lo que digo é que… ¡¡¡Amonoá tomá unahkopithah!!!. ¡¡¡Firmes mi capitán!!! ¡¡Ar!! – Balbucea el Caballero partiéndose el culo.

Paso de ellos y se alejan dando tumbos por donde he venido. Siete de los pasillos ya no están y sólo queda abierto por el que han aparecido Coyote y el Caballero. Me introduzco por él. Suenan acordes infernales de órgano, cada vez más fuertes, espantosos.

Cuando llego a la cámara del Dragón el sonido cesa de golpe. El suelo es una piscina de barro y en lugar del Dragón aparece frente a mi Cibermandril, ataviado con una bandera de Dinamarca. Rápidamente se lanza a atacarme.

-¡¡¡Ataque culo rojo!!!-espeta con su voz chillona de mandril

Lo esquivo por los pelos. Justo en ese momento me doy cuenta de que hace un rato que tengo a Kerux, el boken superpollúo, en mi mano derecha. Hago unos cuantos giros poderosísimos. Salto girando sobre mí mismo hacia la izquierda y le lanzo una serie de ataques sencillos pero muy rápidos. Cibermandril se mueve como un relámpago, los esquiva y en un descuido me lanza barro a los ojos, arrebatándome el boken antes de que pueda reaccionar. Mierda. Retrocedo para cambiar de modalidad de ataque. Voy hacia él y le empiezo a golpear con todas las patadas y puñetazos giratorios, voladores y de la muerte que conozco. Pero es inútil. Cibermandril es intocable, tiene +8 a la fuerza. Entonces lo comprendo todo.

¡¡¡ Imiewge!!! - bramo estentóreamente

De repente he desaparecido de la cámara del Dragón y me hallo en otro lugar . Estoy dentro de una especie de cripta románica antiquísima y polvorienta. En el centro, sobre una sepultura de mármol negro yace la princesa… es Dulzura Van Gogh, vestida de arlequín. No tiene ojos

Está muerta.

Me temo que he llegado demasiado tarde.



De El segundo gran concurso, 2006